Titulos: En mis sueños
Parejas: InooDai / Yamajima (???)
Extencion: Oneshot (?)
Genero: shonen-ai/Yaoi (?)
Autor: Nana~
Nota: Mi sueño transformado en Jump, Si por alguna casualidad
del mundo satommy-chan Y/O Mabelucome llegaran a leer esto, les digo, ustedes estuvieron
allí, sato vendría siendo yamada, y el Inoo de mi sueño sería yuto, y mabe-chan
vendría siendo Inoo, a la cual le doy asco ;-; asdjlier en fin, muero de sueño,
así que es todo <3 obviamente cambie
algunas cosas para que no quedara tan…yo Yeih!
Se encontraba en un lugar desconocido, quería orientarse y a
parte, su curiosidad lo hizo andar, no estaba seguro de porque estaba allí, o de
cómo había llegado, pero le parecía divertido y se sentía como todo un
explorador, sus cabellos castaños se movían al ritmo del viento y su caminar
era saltarín, pronto supo que estaba en su casa, era una casa normal, en la que
vivía con dos amigos mas, Hikaru y Keito, Entre los tres se encargaban. Aquel día
tenían fiesta, por lo que aquellos dos muchachos estaban preparando todo para
que saliera perfecto, pero el no, Daiki estaba nervioso por otra cosa, vendría su
novio que había estado lejos de gira hacia mucho tiempo, y quería abrazarlo,
besarlo, todo, quería cumplir con todos sus caprichos, y era eso precisamente
por lo que se sentía sumamente nervioso, ya, dentro de casa, se movía de un
lado a otro, intentaba entrar al baño, quería darse una buena ducha y
perfumarse para Cuando su Chico entrara por las puertas de su hogar.
Pronto las horas pasaron, primero que nada llego su amigo
Yamada, el también había estado fuera por algún tiempo y recién tenía la
oportunidad de verlo, y por alguna razón, se desconcentro de todo lo que hacía
o intentaba hacer y solo se quedo conversando sobre su cama con Yamada, pasaron
hablando de muchas cosas, de cuanto se habían extrañado, era como si se
hubiesen conocido recién, entonces la noche cayo, Daiki noto esto y se paró de
un solo salto seguido de su amigo Yamada, ambos caminaron hacia la entrada de
la casa, en donde ya estaba aquel muchacho alto y vestido demasiado pomposo y
brillante para su gusto, pero lo que contaba es que estaba allí, frente suyo,
se sentía nervioso, tenía miedo también, con pasos torpes se acerco y lo miro saludando con un tímido “hola”, se
hizo oír pero recibió un escuálido “hola” de parte del chico que parecía demasiado
ocupado como para prestarle atención.
¡soy su novio maldición!-se
decía Daiki internamente, no disfruto ni un poco de la fiesta y volvió a la
cama, estaba molesto, más que molesto, se puso su pijama y se acostó aun con la
música retumbante fuera, su amigo Yamada estaba durmiendo a un lado de la cama,
extrañamente, esta era demasiado grande, al lado de Yamada, yacía dormido otra
persona, yabu, aquel chico era amigo de Yamada, mas el mismo lo conocía solo de
vista, aunque en aquel momento aquello no le importaba nada en absoluto.
Al pasar un par de horas, Daiki supo que Kei, su novio, se había
ido a seguir la fiesta a otro lado, y se durmió con suma tristeza, aun sentía la
esperanza de que Kei lo mirara solo a él, por lo menos en la noche, y que
llegara a dormir a su lado, lo abrazara, besara, y quizá otras cosas más, pero
no fue así. Daiki fue despertado por el ruido de la puerta, y unos pies muy
torpes, decidió no mirar, pero la curiosidad se hizo mucho más amplia cuando sintió
unos labios chocando una piel con descaro, su ceño se frunció y alzo solo un
poco el rostro, y al ver la imagen de su novio besando el cuello del amigo de Yamada,
ese tal Kota yabu, Su corazón se rompió en fracción de segundos, su novio
estaba restregando su cuerpo sobre el de Kota, y este correspondía como si nada
¿eso quería decir que no era la primera vez? , se giro sobre la cama cubriéndose
los oídos, y las lagrimas comenzaron a brotar, intentaba pensar en otras cosas,
pero aun podía escuchar el eco de su corazón romperse y con cada fragmento de
esté, Dañar todos los demás órganos vitales que necesitaba para sobrevivir
Al día siguiente, Dolido, tomo su mochila y Yamada
curiosamente lo siguió, Kei había quedado sobre la cama, echado como un animal
cualquiera luego de saciar su lujuria, y yabu, el otro elemento, parecía plácidamente
dormido en la cama que le pertenecía! Era casi irónico, suspirando, salió de
aquella habitación, lo seguía Yamada, y por el camino se les unió una tercera
persona, un chico irrelevante que solo les seguía, aunque Daiki y Yamada no entendían
el porqué, no se sentían incomodo, es más, lo creían adorable, pero el punto
era que estaba usando unos zapatos de tacón enormes, y ellos estaban por subir
una montaña, bueno, Daiki estaba frustrado y necesitaba de actividad física,
Yamada solo quería ir allí, acompañándole, el pequeño chinen subía a penas por el camino de tierra y
aquellos zapatos altísimos de leopardo parecían no ser un impedimento.
Los tres habían subido un buen tramo, el ambiente comenzaba
a ser denso, cada uno había tomado una varillita como bastón para apoyar y
ayudar a su cuerpo , y fueron los tres sorprendidos una vez que miraron hacia abajo
y se toparon con que habían subido demasiado, Daiki se sentía realizado y comenzó
a mirar alrededor, justo haciendo aquello sus ojos chocaron con una cueva,
curioso y sin espera, se adentro a este, por supuesto, linterna en mano, se sintió
realmente extrañado cuando vio que la cueva tenia instalación eléctrica, el
estaba sobre una tarima de madera al igual que los otros dos chicos, había una
pequeña barrera para no caer hacia el vacio, y un puente de madera para cruzar
y encender la luz, Daiki se sentía sumamente valiente, apunto primero con su
linterna todo los lugares, y luego con rapidez camino por el puente y encendió
la luz, pero en realidad esta no funciono más que por unos escasos dos
segundos, pues la ampolleta se quemo, frunciendo la nariz iba a devolverse,
pero fue cuando una mano lo detuvo, casi con taquicardia giro su rostro con
lentitud, mirando al dueño, si es que había uno, de aquella mano, para su
suerte, si lo había, y bien lo conocía, era Nakajima Yuto, el novio de su amigo
Yamada, el chico estaba demacrado, y muy delgado, más de lo común, fue cuando comenzó
a hablarle, le conto que estaba buscando a Ryosuke, que le estaba siguiendo la
pista desde hace algún tiempo porque quería arreglar las cosas, pero Yamada
solo huía cada vez y no lo dejaba hablar. Daiki quería ayudarle e ideo un plan
con el muchacho, si él no podía ser feliz con el hombre que ama, su mejor amigo
si tenía que serlo, y de eso se encargaría él, se despidió de Yuto dejándolo misteriosamente
en aquella cueva, Arioka no encontró nada extraño, y se llevo a su amigo Yamada
de allí, lo más extraño era que Chinen no llego con ellos a bajo, pero no le
prestaron importancia.
Al cabo de un rato, Yamada se entero que debía marchar, tenía
una reservación en un tren en un par de horas, Aquella fue la perfecta ocasión para
Daiki , tecleo algo en un mensaje de texto y luego de que lo envió, se pego al
brazo de su amigo, intentando hacerlo sonreír, improvisadamente, busco y consiguió
subir al tren, y en una cabina privada, aun quedaba tiempo y comenzó a
acariciar el cabello de su amigo, sabía que con eso se dormiría pronto, y fue
un ingenioso plan, pues ahora podía dejarle su asiento a Nakajima, y así fue,
mientras salía de la cabina y veía aquella conmovedora imagen, deseaba con todo
su corazón que se arreglaran y fueran felices como él no podía serlo ya….
Triste, Daiki camino por las calles con suma tristeza, pero
no tenia alternativa, comenzó a guiar sus pasos de vuelta a su casa, pensando
en alguna cara de asco que puso Kei cuando lo miro antes de echarse sobre yabu
pero ¿Por qué lo sabía?... no entendía bien. Llego a su casa y esta estaba
completamente limpia, incluso su cama estaba perfectamente hecha como si nada
hubiese pasado, cosa que agradeció, incluso un par de rayos solares se filtraba
por una de sus ventanas, y el viento sacudía las cortinas de color blanco,
aquello se veía alegre, pero él mismo no se sentía así, se hecho sobre la cama,
y deseo no existir.
---
Desperté exaltado y con una extraña lágrima en el rabillo del
ojo, la seque frunciendo la nariz y mirándola con curiosidad, recordé todo mi
largo y tortuoso sueño, y Kei, Kei estaba a mi lado, tenía una cara tan…tan…
¿despreocupada? Entonces me le eche en sima, no me importaba solo estar en bóxer,
y lo desperté solo con los movimientos que hacia sobre su cuerpo, porque si, inconscientemente
me monte sobre el
-Kei, Kei despierta, despierta maldito infiel! Despierta ahora!-
Inoo murmuro entre sueños hasta que despertó mirándome con
una expresión de confusión total
-¿Por qué me dices infiel?-
-pues porque te acostaste con yabu! Idiota, en sima te había
esperado tanto tiempo y tu a penas y me saludas, luego me miras con asco y te
acuestas con yabu! Él ni siquiera es tu tipo! – creí que quedaría sin aire al
decir todo aquello de una sola vez, por suerte no fue así, y Kei seguía mirándome
de la misma forma, con cuidado se sentó arrastrándome, y apoyando su espalda en
el respaldo de nuestra cama, rasco su nuca intentando comprender
-¿de qué diablos me estás hablando?- preguntó
-pues es que me has engañado, maldito traicionero-
-pero ¡cómo voy a engañarte! ¡Daiki! ¡Por favor!-
-Pues… en mis sueños no parecías tan seguro de eso-
-en tu… -
Kei comenzó a reír luego de oírme decir “sueño” y no se
detuvo luego de un buen rato, yo seguía con los brazos entre cruzados sobre mi pecho,
piernas sobre él, y con un puchero
-vamos Daiki, fue solo un sueño, yo jamás, lo juro, jamás te
engañaría, y ni siquiera sé quién es ese tal yabu-
Kei me sonrió, con esa sonrisa que yo tanto amo y que solo
es mía, por consiguiente me beso, y con aquello sello sus dulces palabras, de
pronto sentí algo extraño justamente en donde estaba sentado, y al cerciorarme
bien de lo que era, mis ojos fueron a parar sobre los negros de mi novio, el se
encogió de hombros en seguida.
-¿Qué crees que…soñé yo?-pregunto Kei y yo solo reí y me lance a besarlo..
Fin: O